miércoles, 22 de marzo de 2017

La meta a lograr... reducir el miedo a volar.

Sobre el "miedo a volar" se puede hablar mucho, pero lo que si nos deja claro la experiencia terapeútica, es que el miedo no desaparece al 100%, como cuando alguien se toma una pasta para el dolor de cabeza y a la media hora el dolor quedo bloqueado y no se siente la molestia.

Los avances logrados por los pacientes, son graduales y positivos, pero en la mente de las personas, siempre quedará un "recuerdo" de lo que alguna vez sufrió, su miedo a volar. Por ello es que afirmamos, que esa idea y esas viviencias, no desaparecen de la memoria, como cuando usted borra un tablero o quiza cuando resetea un disco duro de un computador, los que si pueden quedar limpios.

Lo importante, es que entre más se avance en el proceso, mejores serán los resultados y a más vuelos que se puedan tener, menor su miedo. Ese el resultado y quienes lo padecen, no vayan a pensar que hay gotas mágicas o fórmulas preestablecidas para borrar de su mente el miedo. El conocer más prontamente los motivos generadores del miedo a volar, permitirán entender el por qué de la situación.

En la práctica vemos muchos casos, donde las personas tienen "miedo a morir" y exponerse a volar de un sitio a otro, les acerca a esa situación. Para otros, es sentir miedo a ver todo tan alto y verse tan lejos de la tierra (miedo a las alturas)  y por evitarse esa sensación, van preferiblemente por tierra de un lugar a otro. Algunas otras personas tienen miedo a los recintos cerrados y un avión en vuelo, es una situación donde se sienten mal y les "falta oxigeno" para poder respirar. Para otros es el miedo a las multitudes y volar en aviones de más de 20 personas, ya es una gran multitud. Con todo lo mencionado antes, vemos como en el avión, se pueden entre mezclar muchos miedos. En el fondo de estos casos, los miedos a otras cosas se combinan en el avión y por ello optán por decir que tienen miedo a volar, pero en realidad son otras las causas.

Hay otros personas que no tienen como origen, el miedo a nada de lo dicho antes. Hay casos de ejecutivos, personas muy organizados y muy amigos del control eficiente del tiempo, que se sienten temerosos de ir a un vuelo, por que no saben que es lo que pasa en la cabina de la tripulación "tras esa puerta cerrada" y siempre están a la expectativa de aterrizar "pronto". Cuando llegan a tierra, su nivel de estres se reduce totalmente.



Hay personas que son amigas de llevar el control de la situación y cuando estan alejados de esa opción, su nivel de estres, aumenta y ello los lleva a tener un sentimiento de perdida y temor; por ellos, que pudiesen ver lo que están haciendo los Pilotos durante el vuelo, allá en su cabina. Estos pasajeros no tienen el control de la situación y por supuesto tampoco saben, por qué se mueve el avión o por qué se inclinaba hacia un lado o hacia otro. Para ellos un taller como el nuestro es estupendo.

La experiencia de volar un avión, asi sea en una cabina de simulador, para ellos se convierte en una oportunidad de llevar el avión, bajo su mando, de controlar la situación, de la misma forma, como cuando maneja su auto o conduce los destinos de su empresa, lo que implica igualmente riesgos. Esa experiencia les aporta no solo conocimientos, sino que adquieren hábitos positivos para poder viajar en avión y lo más importante, permitir que los Pilotos hagan lo que ellos saben hacer. Ahora, podrán entender, por que algunos ejecutivos en el mundo, que confesaron tener miedo a volar, terminan aprendiendo a volar y obteniendo sus licencias de Pilotos Privados; para tener el control del avión y de las cosas.

Como lo indica el título de hoy, todo lo que se realice, para reducir el miedo a volar es ganancia, pero el recuerdo que tuvo miedo en el pasado, no se elimina nunca. Se podría decir, que se aprende a vivir con el.

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